La Albufera de Valencia es uno de esos lugares que te cambia. Un lago de agua dulce de 2.800 hectáreas, rodeado de arrozales infinitos y separado del mar Mediterráneo por una franja de tierra que los valencianos llaman la Devesa. Un ecosistema único que ha moldeado durante siglos la cultura, la gastronomía y la forma de vida de toda una región.

Qué es la Albufera

La palabra albufera viene del árabe al-buhayra, que significa «el pequeño mar». Y es que cuando los árabes llegaron a Valencia en el siglo VIII, encontraron un lago tan grande que parecía un mar interior. Con el paso de los siglos, el lago se ha ido reduciendo —antes llegaba hasta donde hoy está el barrio de Russafa, en el centro de Valencia— pero sigue siendo el lago de agua dulce más grande de la Península Ibérica.

Hoy, la Albufera forma parte de un Parque Natural de 21.120 hectáreas que incluye el propio lago, los arrozales y la Devesa. Es un espacio de enorme valor ecológico: lugar de cría e invernada para miles de aves acuáticas, zona de pesca artesanal y el paisaje que inspiró la cocina valenciana más universal: la paella.

Un paisaje vivo

Lo que hace especial a la Albufera no es solo su belleza, sino que sigue siendo un espacio vivo. Los pescadores de El Palmar salen al lago con sus barcas tradicionales igual que lo hicieron sus abuelos. Los arrozales se inundan en primavera y se cosechan en otoño. Los flamencos, las garzas y los patos aterrizan en las mismas aguas que navegaban los romanos.

Desde la barca, y especialmente al atardecer, puedes ver todo esto con una claridad asombrosa. El reflejo del sol sobre el agua, el sonido de las aves, el olor a tierra húmeda. Es una experiencia difícil de describir y muy fácil de recordar.

La fauna de la Albufera

El Parque Natural alberga más de 250 especies de aves, lo que lo convierte en uno de los destinos de ornitología más importantes del Mediterráneo occidental. Entre las más representativas:

  • Flamencos (Phoenicopterus roseus): presentes todo el año, especialmente en otoño e invierno
  • Garza real (Ardea cinerea): la verás posada sobre los carriles o sobrevolando el lago
  • Aguilucho lagunero (Circus aeruginosus): el rapaz más característico del parque
  • Focha común (Fulica atra): en invierno pueden concentrarse decenas de miles de ejemplares
  • Martín pescador (Alcedo atthis): un destello azul y naranja que cruza el agua a ras de superficie

El arroz y la paella

No existe la paella valenciana sin la Albufera. El arroz que se cultiva en los campos que rodean el lago —especialmente la variedad Senia— tiene unas características únicas: absorbe bien el caldo, queda suelto y con una capa exterior ligeramente melosa. Es el arroz que usaban las familias campesinas de El Palmar hace dos siglos, cuando cocinaban en el campo con lo que tenían a mano: pollo, conejo, judías y tomate.

Hoy, la Denominación de Origen Arroz de Valencia certifica la calidad de este producto único. Y en los restaurantes de El Palmar, el pueblo del lago, puedes comerlo preparado siguiendo recetas que llevan generaciones pasándose de padres a hijos.

Cómo visitar la Albufera

El Parque Natural de la Albufera está a apenas 15 kilómetros al sur de Valencia. Se puede llegar en coche, en autobús o en bicicleta siguiendo el carril bici que bordea el lago.

La mejor manera de conocerlo de verdad es desde el agua. Un paseo en barca tradicional te lleva al corazón del lago, a esos rincones donde los carrizales se cierran sobre el agua y el tiempo parece detenerse. En El Palmar, la familia El Roig lleva generaciones haciendo este recorrido con visitantes de todo el mundo.

El paseo dura entre 40 y 45 minutos e incluye la visita a una barraca valenciana típica, donde una pequeña exposición explica la historia del lago, la pesca artesanal y el cultivo del arroz.


¿Te gustaría visitar la Albufera? Reserva tu paseo en barca con la familia El Roig y vive esta experiencia desde el agua.